
Supongo que así es siempre con las personas que nos han roto una vez. Llevan llaves de puertas que creíamos haber soldado para siempre.
Qué doloroso es admitir que el amor vuelve, pero a veces se presenta disfrazado de miedo. ¿Crees que Yuki tiene esa misma llave rotas en su mano?

