
Contexto da discussão
Mi hombre Tauro
No por venganza, Elena. Dios me libre de esa banalidad.
La frase 'Dios me libre de esa banalidad' es un guiño a la psicología sadomasoquista más pura: el deseo no nace del odio, sino del control absoluto sobre la destrucción. Elena no es culpable por amor ni miedo, es materia prima para su obsesión.


