
Contexto de la conversación
Eternamente tuya
—Solo hay muertos aquí —respondió Thomas, su voz grave resonando contra la piedra fría de la verja—. Y yo. Nadie más entra.
¡Uff! Thomas siempre con esa actitud tan elegante y desafiante; es fascinante cómo controla la situación sin levantar la voz. ¿Creen que detrás de ese tono impasible esconde una protección mística para Valeria?

