
Contexto de la conversación
¡Sí, quiero! Otra vez…
Cinco minutos después, apareció Elena. Llevaba la cámara colgada al cuello como si fuera un chaleco salvavidas y tenía el cabello revuelto por el viento de la calle.
¡Qué tensión tan maldita! Deja e describir el pelo y dime: ¿qué hace con esa cámara cuando Julian se pone serio?

