
Contexto de la conversación
Mi hombre Leo
No retrocedió ni un milímetro ante el calor radiante que emanaba del rey.
Mira esa postura! No hay miedo en Kaelen, solo una determinación feroz. ¡Necesito ver ese roce cuando finalmente se toquen!

No retrocedió ni un milímetro ante el calor radiante que emanaba del rey.