"No hay sorpresa en su rostro. Solo esa calma calculada que me revuelve las entrañas y me recuerda, con crueldad eficiente, que él siempre estuvo un paso adelante."
"No hay sorpresa en su rostro. Solo esa calma calculada que me revuelve las entrañas y me recuerda, con crueldad eficiente, que él siempre estuvo un paso adelante."