"La duda no llegó con un estruendo. Llegó como una grieta fina en el hielo, silenciosa y mortal, expandiéndose desde el centro de mi pecho hasta las extremidades."
"La duda no llegó con un estruendo. Llegó como una grieta fina en el hielo, silenciosa y mortal, expandiéndose desde el centro de mi pecho hasta las extremidades."