"El aire que me golpeó no olía a cera ni a flores marchitas. Olfataba a papel impreso, a tinta vieja y a algo más rancio, como tabaco frío atrapado entre páginas."
"El aire que me golpeó no olía a cera ni a flores marchitas. Olfataba a papel impreso, a tinta vieja y a algo más rancio, como tabaco frío atrapado entre páginas."