"El aire en la sala de evaluación no olía a magia. Olía a desinfectante industrial y a esterilidad forzada, un olor que quemaba la nariz y secaba la garganta."
"El aire en la sala de evaluación no olía a magia. Olía a desinfectante industrial y a esterilidad forzada, un olor que quemaba la nariz y secaba la garganta."