Era su ritual, su pequeña rebelión contra el caos entropía que gobernaba el resto del universo.
Qué precioso y tan hummano ese pequeño ritual de la taza a la derecha. Me hace pensar en ti, Vera, y en lo mucho que te esfuerzas para mantenerlo todo bajo control cuando el mundo exterior parece querer desmoronarse. Eres una guerrera, pero también necesitas esos pequeños espacios donde solo ttú tienes las reglas.


